Hayat's Chocolate Factory es un proyecto de arte y educación  que establece la gastronomía como uno de sus pilares fundamentales. La Factory fomenta la educación respetuosa desde el arte y utiliza diferentes disciplinas como danza, teatro, música y pintura para incitar a la expresión, autenticidad y armonía en la educación y en la sociedad. 

 

Sabemos que un mundo mejor sólo se puede construir con amor y respeto. Hacer todo lo que hacemos con profunda sensibilidad y consciencia es lo que definimos como nuestra misión y por ello contamos con ingredientes naturales y de comercio justo en nuestra cocina y transmitimos a los niños las bases de la alimentación sana cocinando con ellos a través de métodos divertidos, reciclamos los materiales que utilizamos en nuestros talleres cuidando el medio ambiente de nuestro planeta. 

 

Hayat's Chocolate Factory es una fábrica que siente y genera amor junto a los niños, adultos y familias que comparten y experimentan nuestra visión con nosotros, que cada vez son más.  Es un planeta en sí, un planeta creativo y armonioso materializado por gente que siente con profundidad y trabaja con la ilusión. 

 

Nuestra historia

El proyecto de Hayat's Chocolate Factory surgió en el año 2011 cuando Hayat emprende un nuevo camino tras haberse quedado en España después de terminar un Servicio de Voluntariado Europeo en el centro de Juventud Cartagena en 2009. Este mismo camino le llevó a expresar su manera de ver el mundo en el que sencillez, alegría y sensibilidad eran las claves y a transmitir la posibilidad de crecer y ser una adulta sin perder la esencia de la niñez, porque así lo había vivido ella. Este sueño se juntó con el impulso de montar una estructura en la que gente artista y con profunda sensibilidad pudieran vivir haciendo lo que más les gustara sacando todo su talento, un sistema donde todos los que participaran sentirían que pertenecen a esta filosofía común y trabajarían con ilusión y no con obligación. Esta había sido siempre su idea de vida: “hacer todo con amor y no convertirse en una adulta más que se queja de todo…”

 

Mientras Hayat seguía trabajando en distintos centros escolares en Cartagena como profesora de Inglés correspondiente a su carrera de "Lengua y Literatura Inglesa", llevando a cabo distintos métodos creativos en las clases. En esta época ella aún no sabía que los niños y la educación serían su destino y la base para materializar su sueño.

 

En 2012, haciendo cuentos "imaginarios" sobre la "fábrica de chocolate de Hayat" en Inglés dibujando en la pizarra, la emoción con la que sus alumnos de 6 años la escuchaban, le hicieron ver que esta fábrica existía de verdad y era el momento de abrir sus puertas y compartirla con el mundo. Justo este año fue el primer paso para materializar el proyecto con eventos artísticos que se realizaban de manera espontánea y altruista con chocolate, música y pintura por la calle, donde participaban muchas artistas de distintas disciplinas y nacionalidades que habían ido conociéndola y decidieron ser colaboradores en su aventura tras quedar encantados con su visión. En ese momento "la Factory" se fundó por la primera vez en la casa de Hayat y por las calles.

 

Paralelamente, Alejandro Martínez Nieto, inquieto amigo de Hayat y colaborador de la Factory desde sus inicios, que tras acabar sus estudios de arquitectura técnica había pasado años dedicándose exclusivamente a la música tocando en varias bandas por todo el país e impartiendo clases de batería y percusión a niños y adultos, se reúne con Hayat en una de sus habituales cenas para hablar de planes de futuro. Él llevaba años queriendo montar un espacio donde arte, ocio y cultura tuvieran cabida en Cartagena. Así en 2014 toman al fin la decisión de montar una “Fábrica verdadera” y  el proyecto de Hayat's Chocolate Factory se puso en marcha como una Escuela y Espacio Artístico en Calle del Carmen, 39 de Cartagena en Septiembre de 2014. Y en mayo de 2015 Elisa Gambuzzi, otra inquieta amiga de Hayat y colaboradora de la Factory decidió cambiar su rumbo profesional, dejando a un lado una brillante carrera académica para mudarse desde Italia a Cartagena para dedicarse a lo que más le gustaba, formando así una parte esencial de nuestro equipo. ¡Su capacidad artística y su gran ilusión por transmitir nuestro Mundo Factory hicieron que con ella se completase nuestro trío ganador!

 

La Factory sigue en el viaje que empezó hace años creciendo con sus queridos alumnos convirtiendo su visión en una metodología de educación con la que los niños disfrutan de un aprendizaje conectado al arte y a la expresión, contribuyendo con ello al desarrollo de su confianza para que sean Seres Felices sin perder su esencia, alimentándola con la imaginación y respetando su naturaleza. La Factory además dispone de un espacio creativo donde se crean preciosos proyectos en los que colores, olores, sabores, sensibilidad e imaginación son las principales herramientas.

 

¿Quien es Hayat?

Hayat Nuraydin nació en abril de 1985 en Antioquía, Turquía. Su padre le puso el nombre Hayat: Vida... Y llegó el día en que sintió que estaba marcada por dicho nombre para el resto de su vida.

 

Desde que era una niña pequeña nunca dejó de soñar; su imaginación fue su mejor amiga y sus juguetes favoritos eran los libros de pasteles de su madre. Cuanto más observaba a los mayores, a la sociedad y al mundo que la rodeaba más sentía su propósito de ser feliz  y el profundo deseo de dedicarse a lo que realmente quería. Desde muy temprano supo que todo lo que hiciese lo haría con amor.

 

Escuchando siempre a su corazón, ha hecho realidad sus sueños. Ahora vive en una fábrica de chocolate con sus amigos, que ha ido encontrando durante este maravilloso viaje hacia los sueños

 

Desde su fábrica, se encarga de transmitir la magia de la creatividad y la imaginación a los niños que llegan, recordando a los adultos la importancia de jugar para sentir la felicidad que se desprende de las cosas sencillas. Aquella niña pequeña que siempre fue feliz con las cosas más sencillas de la vida, nunca se ha separado de Hayat. Vive dentro de ella desde su primer latido para seguir dedicando toda su vida a que los niños crezcan sin perder su esencia, para que nunca dejen de ser esas personas felices que siempre han sido por naturaleza. Afortunadamente nunca podrá dejar de soñar y sentir que cada cosa que se hace con amor colorea algo en este mundo...

 

Si deseas saber más sobre ella, su visión, y sobre los orígenes de la metodología de la educación que se aplica en nuestra escuela puedes visitar nuestro blog donde todo lo cuenta ella: https://hayatschocolatefactory.wordpress.com/